Con poco, a Boca le alcanzó para seguir puntero

Sin mostrar el fútbol pulido que había exhibido hace seis días al derrotar a Banfield, Boca Juniors se llevó un valioso triunfo del Gigante de Arroyito al superar por 2-1 a Rosario Central en un encuentro que fue opaco en la primera mitad, pero creció en emoción en la parte complementaria.
Juan Krupoviesa y Daniel Díaz marcaron, en jugadas de pelota parada, los dos goles del equipo xeneize. Sobre el final descontó Ariél Garcé cuando Central ya jugaba con uno menos por la expulsión de Germán Rivarola.
El primer tiempo fue más trabado que bien jugado. Se prestaron la pelota en la mitad de la cancha y faltó claridad de ambos lados, aunque Central manejó un poco mejor el balón, sobre todo cuando pasó por los pies de Hernán Encina. Así nacieron las jugadas más claras de su equipo.
Boca opuso solidez en el medio del terreno gracias a la buena gestión de Fernando Gago, pero le faltó creación de tres cuartos de cancha hacia adelante. Guillemo Marino estuvo desaparecido, Rodrigo Palacio no fue aprovechado y Martín Palermo se perdió en medio de los dos marcadores centrales locales.
Sobre los 12 minutos un centro de Encina desde la izquierda no logró ser desviado por Germán Alemanno, pero igualmente Bobadilla debió esforzarse para rechazar la pelota al córner.
Siete minutos más tarde, otro envío de Encina sí fue conectado por Alemanno, pero su remate fue rechazado por el arquero xeneize.
Boca asumió mayor protagonismo en el segundo tiempo y en cuatro minutos generó más situaciones que en el resto del partido.
El partido se hizo de ida y vuelta y hubo chances para los dos. Pero pegó primero Boca, con un tiro libre ejecutado por Juan Krupoviesa que se le escurrió entre las manos a Alvarez, en uno de sus pocos errores del partido.
Sin embargo, fue Boca el que volvió a golpear, otra vez con pelota parada. Un centro de Krupoviesa desde la izquierda fue conectado por el Cata Díaz y el partido parecía cerrado, más aún cuando Rivarola fue expulsado por una fuerte infracción.
Pero llegó el descuento de Garcé, tras cabecear un cento de Darío Conca y en el final el costarricense Paulo Wanchope desperdició una ocasión solo y a dos metros del arco.
No hubiera sido justo. Boca, aunque no jugó bien, fue un poco más que un Central que sigue sin encontrar su línea y que deberá trabajar mucho para salir de la comprometida situación en la que se encuentra.