Demasiada cautela y poco fútbol

En un encuentro bastante opaco, Godoy Cruz y Gimnasia y Esgrima de Jujuy igualaron sin goles y sumaron un punto que les sirven para ir escalando dentro de la tabla de promedios.
Para los jujeños el punto resultó valioso porque lo consiguió en la casa de un rival directo en la lucha por la permanencia. Y para los cuyanos, porque jugaron 85 minutos con un jugador menos por la temprana expulsión de su arquero Sebastián Torrico.
La temprana expulsión del arquero Torrico, por cometer una mano fuera del área como último recurso ante la entrada de Darío Gandín, sobre los 5 minutos del primer tiempo, no varió demasiado la propuesta de uno y otro en la parte inicial.
Los jujeños, que llegaron a Mendoza para sumar, siguieron refugiados en su campo, apostando a alguna contra letal. Y los mendocinos, tras soportar el golpe de entrada, siguieron buscando el arco de enfrente, aunque carecieron de ideas para llegar con claridad y la mayoría de sus intentos terminaron en centros al área que no arribaron al destino deseado.
Gimnasia mejoró mucho en el segundo tiempo. Salió dispuesto a aprovechar el hombre de más y dominó ampliamente el primer cuarto de hora, en el que estuvo a punto de desnivelar a través del incisivo Gustavo Balvorín, pero el remate pegó en José Cardenas cuando tenía destino de gol.
Sobre la media hora Diego Villar se lesionó y, con los tres cambios realizados, el Tomba se quedó con un jugador menos, más allá de que el futbolista siguió en cancha hasta el final.
Pero el conjunto mendocino se replegó y aguantó a pie firme el empate, que le permitió sumar su segunda unidad en Primera división. Y al final todos se fueron contentos. Todos, menos el público, claro.